Pero
el rol fundamental es el asesoramiento al entorno del niño:
el entrenador, quien lo acompaña en las horas de práctica
y partido, y los padres, quienes hacen lo propio en la casa. Al
primero, lo ayuda a mejorar la comunicación con sus dirigidos
y a transmitir de forma correcta las indicaciones. Con los segundos,
colabora en la educación, para que acepten sus responsabilidades
y no presionen al niño.
Por todo esto es fundamental la
presencia de un especialista en cada club. Si bien el factor
en contra es económico,
sería bueno que se intentara buscar la forma de obtener
asesoramiento. Así mismo, ya es un avance que padres
y técnicos entiendan que un psicólogo no es cosa
de locos…
Gabriela
Alonso