Una de las cosas
básicas en la vida de una persona, es el agua. Más
todavía en un futbolista de edad infantil, ya que al
hacer ejercicio gasta mucha energía y esto provoca que
gaste más calorías, aumentando la temperatura
corporal. Por esta causa los niños salen de las prácticas
sudados, colorados y muy agitados.
El
sudor enfrió el cuerpo y el agua se evaporó. Y es necesario
que el chico la recupere, ya que los estudios indican que solo
con que pierda el 2% del agua del cuerpo el entrenamiento que
realizó no hizo efecto. En caso de perder más
las causas pueden llegar a la muerte.
Hay bebidas energizantes
específicas para el deporte que
pueden sustituir el agua, incluso son más agradables de
tomar por su sabor y aportan carbohidratos. Pero son peligrosas
si no las administra un entendido: deben tener 18 gr. de esos carbohidratos,
de poseer más, pueden anular el agua del cuerpo por completo.
De todas formas, no son convenientes para niños de baby
football, quienes practican dos veces a la semana y juegan un partido.
Sí son buenas, en cambio, para la alta competencia, donde
se ejercita por extensos períodos.