¿QUÉ HACER ANTE UNA LESIÓN MUSCULAR EN
UN NIÑO?
Cuando
un chico se lesiona en un entrenamiento, muchos dudan en
aplicar frío o calor
Cualquiera puede equivocarse
si sufre una lesión cotidiana
y aplica mal el hielo, o mal la tan querida bolsa de agua caliente.
Pero cuando de un menor de edad se trata, y más en el
fútbol infantil, el incorrecto tratamiento de los problemas
musculares, pueden traer consecuencias muy graves a futuro. El
peligro es mayor aún cuando los padres son los que aplican
la cura, sin saber la gravedad del asunto. En base a estudios
de médicos argentinos, les presento las ventajas de cada
opción:
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El hielo.
1) Excelente cuando la lesión se acaba de producir, normalmente
en las primeras veinticuatro horas. Puede ser que el hielo tenga
que ser aplicado durante más tiempo, pero nunca por más
de cuarenta y ocho horas.
2) Se puede utilizar para lesiones musculares y articulaciones.
También los tendones.
3) Es seguro
en especial de tobillos, hombros, codos, etc. Útil
en el caso de esguinces y torceduras.
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4)
Controla la inflamación.
5) Reduce la llegada de sangre
a la lesión, ya que es
un constrictor de los vasos sanguíneos que se encuentran
cerca de las capas superiores de la piel o en esta. Esto ayuda
a detener o, por lo menos, hacer más lento, el proceso
inflamatorio y, especialmente, la formación de líquido
en la zona lesionada.
6) Nunca se debe aplicar el hielo directamente sobre la piel.
Siempre debe haber algún tipo de cubierta protectora,
ya sea una toalla, una bolsa o una bolsa de hielo. El hielo,
cuando es aplicado directamente sobre la piel, y más aun
cuando se trata de piel que está especialmente sensibilizada
por los perjuicios recibidos por la lesión, daña
la piel, causa lo que normalmente se conoce como “quemar” la
piel. Debemos tener cuidado y controlar la aplicación
para que no haya este tipo de daños. Cada tanto levantaremos
la aplicación, para ver que la piel no este recibiendo
demasiado frío. No mantendremos la aplicación por
demasiado tiempo sin mover. Este es el mejor método, porque
el hielo fresco utilizado de esta forma es el que tiene mayor
poder des-inflamatorio.
Otro método posible a utilizar es llenar un vaso de vidrio
o una taza de agua y ponerla a congelarse en el freezer. Una
vez congelado, lo sacamos y aplicamos el vaso sobre la piel,
moviéndolo constantemente, sobre y alrededor del área
afectada.
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Calor:
1) Útil para calmar músculos doloridos, para tirones,
espasmos, antes de ejercitar, para preparar los músculos,
y también antes de realizar ejercicios de tipo kinesiólogos,
cuando nos estemos recuperando de una lesión y tengamos
que hacer estiramientos en los músculos.
2) Antes de sesiones de masajes
o tratamientos alternativos a la medicina convencional, como
pueden ser tratamientos quiroprácticos.
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3)
Se utiliza luego de pasadas las veinticuatro o cuarenta y ocho
horas, cuando ya el frío no nos resulta apropiado para
el tratamiento de la lesión.
4) Las aplicaciones no deben exceder
los diez minutos, y al igual que con el hielo, no se puede
aplicar el calor directamente sobre la piel.
Gabriela
Alonso
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